Una de las consecuencias que conllevan las adicciones, como el juego patológico, es el aislamiento social y/o la pérdida de la calidad de las relaciones sociales. La persona dedica gran parte del día a la conducta adictiva o a pensar en ella, esto supone una falta de concentración en las conversaciones, afectando así a la calidad de las relaciones, deja de atender o cuidar a las personas allegadas, pierde el interés en el contacto con otras personas no relacionadas con la adicción, se generan deudas con personas conocidas, por lo que se evita el contacto con ellas o bien, los amigos y conocidos pueden sentir un rechazo hacia la persona por miedo a que siga demandando dinero. Si se produce el despido laboral, se pierden los contactos sociales que mantenemos en el mismo, las mentiras, la irritabilidad y los cambios de humor derivados de la adicción afectan negativamente a las relaciones de pareja y familia, etc.

    Todo ello lleva a sentimientos negativos como la soledad, y aumenta la probabilidad de seguir manteniendo la conducta adictiva. Por ello contar con apoyo social es un importante factor de protección. En este post os daremos algunas claves para crear y mantener relaciones sanas:

  1. Realiza un ejercicio de auto conocimiento preguntándote “¿cuáles son aquellas actividades de ocio con las que disfruto?”. Con este conocimiento es más fácil que enfoques tus relaciones personales de forma gratificante, proponiendo realizar hobbies que tienes en común con la otra persona.

  2. Practicar la escucha activa con las personas con las que te relacionas. Se trata de una manera de comunicarnos en donde se pretende hacerle saber a la persona que nos está comunicando algo que realmente se le está atendiendo y comprendiendo. Para ello hemos de utilizar tanto nuestro lenguaje verbal (parafrasear, hacer preguntas abiertas, dar información de agrado) como nuestro lenguaje no verbal (mirar al que habla, postura relajada, gestos afirmativos).

  3. Mostrar empatía. Ser empático es tener la capacidad de comprender el punto de vista de la otra persona, reconociendo sus sentimientos y los distintos motivos que tiene para pensar y actuar de esa manera, pero, además, implica ser capaz de demostrar que se ha comprendido el mensaje y las emociones del interlocutor.

  4. Hacer y recibir cumplidos de forma adecuada, reforzando positivamente el vínculo. Cuando hacemos los cumplidos es importante ser sinceros, directos y específicos, no exagerar, no enviar dobles mensajes, no utilizar la ironía, cuidar los aspectos no verbales, utilizar el nombre de la persona, evitar pedir un favor, ser espontáneos, mostrar naturalidad y tener en cuenta el contexto. Cuando recibimos cumplidos es fundamental aceptarlos de forma abierta, no sentir la obligación de devolverlos, no presumir, dar las gracias y disfrutar de nuestros propios logros.

  5. Realizar peticiones y rehusarlas, contribuyendo así a una comunicación honesta y eficaz. Cuando queremos pedir a la otra persona un cambio de comportamiento podemos seguir los siguientes pasos: empatizar con la otra persona, describir la conducta que te molesta, expresar los sentimientos, señalar una conducta alternativa y expresar las consecuencias positivas que este cambio tendría para la relación. Recuerda que siempre tienes derecho a rechazar la petición que te hace la persona, y para decir que no en primer lugar hemos de comprender lo que la otra persona nos pide, y acto seguido comunicarle que prefieres no hacerlo.

  6. Recordar las condiciones necesarias para mantener una relación, pues no sólo el amor basta. Son importantes el respeto, la sinceridad, la alegría, el apoyo, la comunicación, la confianza, la admiración y la generosidad (entre otras). 

  7. Un componente clave para la salud de la relación es el disfrutar de los buenos momentos que pasan juntos. Asociamos experiencias gratificantes con la persona, aumentando nuestra motivación para estar con ella. Reír con la persona es otro gran aliado para potenciar la relación.

  8. Un factor muy importante que fortalece las relaciones es apoyar a la persona en los malos momentos, amortiguando su sufrimiento y demostrándole que estás ahí para brindarle tu apoyo.

  9. Para que la relación no se estanque ni se vuelva monótona es de vital importancia realizar actividades nuevas con la persona y para que siga floreciendo hemos de “regar nuestra relación” dedicándole tiempo.

    ¡ Esperamos que te animes y pongas en práctica alguna de las recomendaciones comentadas, notarás los beneficios!

Ada Raya Terrón

Psicóloga en Prácticas de Agrajer

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *