Recomendaciones ante la adicción a las compras en Navidad

En un post anteriormente publicado en nuestro blog, ¿tengo adicción a las compras?,  hablábamos de la adicción a las compras como otra de las adicciones conductuales presentes en la actualidad.

Como os contábamos la persona con adicción a las compras siente un impulso irrefrenable de llevar a cabo nuevas compras de forma continua, la persona compra  por comprar, por la mera gratificación encontrada en hacerlo y no tanto por la utilidad de aquello que compra, ya que los productos que se adquieren pierden el valor una vez conseguidos. Realmente es la experiencia vivencial de comprar, la euforia y sensación de autoestima y grandiosidad de sacar la tarjeta, coger las bolsas, ser atendido por dependientes, estrenar productos nuevos, etc. lo que estimula y genera la dependencia emocional a las compras. La persona encuentra en esa actividad una fuente de satisfacción, de autoestima que cubre un vacío emocional. Esto le lleva a que las compras sean cada vez más frecuentes, inclusive que excedan a sus posibilidades generando consecuencias económicas muy importantes, así como una interferencia en la calidad de vida de la persona que lo padece.

Ante ello, no es de extrañar que las Navidades sean una época de riesgo para aquellos que presentan este problema.  Los medios de comunicación mediante la publicidad nos bombardean constantemente con anuncios reflejando nuevos productos, ofertas,  rebajas, bonos, las conversaciones giran en torno a lo que se va a comprar o no a familiares, amigos, las tiendas  promueven escaparates llamativos, etc. Suponiendo un factor de riesgo muy importante y una gran fuente de estrés,  para aquellas personas que muestran una pérdida de control y una dependencia a esta actividad.

Para esta época recomendamos seguir una serie de pautas que nos pueden hacer más llevaderas las Navidades:

  • Retirar las tarjetas de crédito.
  • No llevar dinero encima, o llevar lo justo para mínimos gastos.
  • Si es posible, comunicar nuestro problema  a alguien para que en caso de necesitar hacer alguna compra pueda acompañarnos. Así como que pueda del control de nuestro dinero.
  • Evitar exponernos a estímulos que puedan avivar el impulso de comprar y tratar de romper con todo aquello que pueda facilitar las compras (ver catálogos de ofertas, visitar centros comerciales, pasar por calles donde hayan muchos comercios, gente consumista, etc.)
  • Si se ha de comprar algo que sea en pequeños comercios evitando los grandes centros comerciales o supermercados.
  • Planificar en una lista los productos que vamos a adquirir previamente.
  • Llevar anotado en una libreta un control de gastos diarios.
  • Organizar y planificar mi economía en función de prioridades y necesidades reales.
  • Buscar actividades gratificantes alternativas que podamos llevar a cabo principalmente en los momentos donde nos dedicábamos a comprar.

Y sobre todo, y lo más importante, si reconoces alguno de estos síntomas en ti, busca ayuda, desde Agrajer podemos ofrecértela.

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