Óscar – Jugador de ruleta, póquer, tragaperras y lotería

Grupo de Rehabilitación / 20 años / Estudiante

Yo empecé a jugar a las cartas a los 16 años. Un día que gané algo más de dinero, decidí echárselo a una máquina y me tocaron 80€, con lo que me enganché desde el principio. Al poco tiempo, ya jugaba prácticamente a todo, pero mis apuestas más fuertes eran a las tragaperras y a la ruleta. También he jugado mucho al póquer y a la lotería, que no me gustaba mucho, pero al final ya hasta compraba por comprar. El dinero lo conseguía quitándoselo a mis padres, porque sabía dónde lo guardaban, y robando.

Llegaba a los bares y jugaba, nadie me decía nada aun siendo menor. También iba a los salones de juego a jugar a la ruleta y nunca me han pedido el DNI ni me han preguntado la edad. Veo todos los días a chicos como yo, e incluso más pequeños, jugando a las tragaperras. En los bares no les dicen nada, mientras consumas a ellos les da igual. Me parece muy mal que no haya un control para prohibir la entrada a menores, tanto en bares como en salones o casinos.

He generado muchas deudas, me he podido jugar como para comprarme una casa: unos 60.000 euros aproximadamente en 4 años; y no podía jugar todos los días porque no todos los días había dinero. El día que más me gasté fue en un casino de Málaga que me jugué unos 7.000 euros en 8 horas y media. Ese día me quedé sin dinero para volver a mi casa y tuve que robar para poder volver. A partir de ahí, me di cuenta que tenía un problema. Tenía multas, juicios y mi familia estaba destrozada.

Cuando mis padres se dieron cuenta de que gastaba mucho dinero, comencé por decirles que me lo gastaba en el McDonald´s o en compras, pero las cantidades iban creciendo hasta los 1000 o 2000 euros, y ellos empezaron a pensar que me lo estaba gastando en drogas y que tenía un problema. En ese momento, yo prefería que pensaran que me lo gastaba en drogas que en el juego. Me hicieron una prueba de consumo de sustancias y, cuando salió negativo, les tuve que contar la verdad y decirles que me estaba gastando el dinero en las tragaperras y en los casinos.

Sin embargo, he tenido el apoyo de mi familia desde que comencé mi tratamiento en AGRAJER y me lo he tomado en serio desde el principio, porque mi madre me dijo que si no cambiaba me echaban de casa. En mi caso, ha sido muy importante el apoyo de la familia, para mí hubiera sido más difícil si hubiese venido solo. Desde que llegué a la asociación, he llevado las recomendaciones a rajatabla y esto ha sido lo que me ha ayudado. Ahora mismo me he independizado, vivo con mi novia y sigo las pautas yo solo. Tengo mi hoja de 24 horas sin jugar en mi armario y la veo cada vez que lo abro, al igual que las recomendaciones que tengo en mi mesita de noche.

Ahora no me reconozco cuando pienso en cómo era antes. Yo estudiaba antes de comenzar con los problemas de juego, tenía mis amigos, a mi familia, jugaba mucho al fútbol… y, cuando empecé a jugar, los amigos que tenía eran por interés, ya que muchas veces les daba dinero para que jugaran ellos también y les invitaba. Otras veces me iba solo a jugar porque me daba vergüenza y me ponía nervioso que me miraran. Ahora también he cambiado de grupo de amistades.

AGRAJER me ha ayudado a volver a mi vida de antes, a ser como yo era. He aprendido a valorar el dinero, y lo más importante es que me ha devuelto a mis padres y a mi hermana, porque yo sabía que los perdía.

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