Francisco Manuel – Jugador de póquer y ruleta

Grupo de Inicio/ 38 Años / Dependiente de tienda

Yo siempre he sido una persona muy trabajadora, solvente, con muchos amigos, con una familia… y, cuando empecé a jugar, lo fui dejando todo a un lado. Me cambió el carácter, me volví muy caprichoso y comencé a tener problemas con mi pareja por estar pensando todo el día en el juego.

Al principio veía el póquer como un hobby o un deporte, luego empecé a jugar también a la ruleta, que es donde más dinero he gastado. Cuando perdía mucho dinero en la ruleta, intentaba recuperarlo con el póquer, hasta que no pude controlarlo. Le dedicaba muchas más horas de la cuenta y más dinero del que tenía.

Empecé jugando con un amigo que se tomaba el póquer como un trabajo, le dedicaba un número determinado de horas al día y su fuente de ingresos provenía de lo que ganaba en este juego; era jugador profesional. Yo empecé y, cuando me di cuenta, no podía controlarlo. Comencé a jugar algunas horas por la noche, hasta que se me fue de las manos y pasaba las noches enteras sin dormir. Me gastaba 600 euros aproximadamente al día; me sentaba a las 20:00h y hasta el día siguiente que me iba a trabajar no dejaba de jugar. A lo largo de este tiempo el juego me ha traído muchas consecuencias negativas: he perdido el trabajo, el dinero, mi casa y mi familia.

Me di cuenta de que tenía un problema cuando no tenía más dinero que gastar. Me gastaba mi sueldo, pedía tarjetas de crédito… hasta llegué a coger dinero de la empresa donde trabajaba. El momento de pedir ayuda fue cuando mi entorno me veía y sabían que estaba teniendo un problema, entonces me aconsejaron que viniera a AGRAJER.

La primera vez que vine a AGRAJER vine obligado y no terminé el tratamiento. Esta segunda vez, vengo por mí mismo. Lo más importante para mí es seguir las recomendaciones que, aunque son duras, son fundamentales para cambiar de hábitos y hacen que me sienta más tranquilo, más seguro de mí mismo. Del problema de juego se sale si uno quiere, ahora mismo sé que no podría volver a jugar, sé que si volviera a jugar se me iría de las manos.

Aunque hoy en día la gente vea el póquer como un deporte o un trabajo, existen más problemas de los que nos pensamos. Cuando la gente vea que pasa más tiempo jugando que haciendo otras cosas y gasta más dinero del que tiene, que pida ayuda, siempre están a tiempo, no esperes a que sea tarde.