La motivación para el cambio

El proceso mediante el cual una persona pasa desde una adicción activa hacia la recuperación sostenida se basa en una toma de conciencia progresiva acerca del problema. Esta toma de conciencia atraviesa diferentes etapas y cada una de ellas va influir en la motivación que la persona muestra hacia el cambio en el patrón de conducta y el planteamiento del abandono de la adicción y mantenimiento de la abstinencia.

Éstas son las diferentes fases que suelen atravesar las personas que sufren una adicción:

1.- Precontemplación: En esta etapa la persona aún no es consciente de la existencia del problema, por lo que no se muestra ninguna motivación para buscar ayuda o iniciar tratamiento. La adicción seguirá evolucionando y se irán acumulando las consecuencias negativas.

2.- Contemplación: En esta etapa, las evidencias del daño que provoca la adicción se van haciendo obvias para el adicto, por lo que progresivamente se va desarrollando una conciencia del problema. La persona que se encuentra en esta etapa comienza a pensar acerca del cambio, pero esto no se traduce aún en acciones concretas.

3.- Determinación: En esta etapa, la persona que sufre la dependencia se encuentra más motivada para buscar ayuda, ya es consciente de que es necesario buscar una solución para resolver el problema. Sin embargo, aún no se ha llegado al punto en el que se está dispuesto a invertir mucha energía en los cambios, por lo que el problema sigue evolucionando.

4.- Acción: En esta etapa, el adicto se muestra preparado para hacer los cambios necesarios en la rehabilitación. Una vez llegado a este punto, la persona asume que no quiere seguir viviendo en su actual situación y estará dispuesto a invertir energía en los cambios. Sin embargo, si no se canaliza adecuadamente, puede no avanzarse en la dirección correcta.

5.- Mantenimiento: Una vez realizados los cambios, hay que mantenerlos para que se hagan permanentes. Es habitual que las personas se descuiden en esta fase al no asumir la tendencia a la recaída que poseen todas las adicciones. La persona debe seguir esforzándose por mantener estos cambios y los nuevos hábitos instaurados a lo largo del tratamiento. Si en esta fase se descuida o se baja la guardia, puede presentarse una recaída.

6.- Recaída: La adicción tiene una tendencia natural a la recaída dada la gran cantidad de elementos aprendidos y estructurales que están activos a pesar de que se hayan instaurado nuevos hábitos de conducta. El adicto debe ser consciente de ello, haciéndose responsable de mantener su recuperación en marcha. Las recaídas pueden formar parte de un ciclo de aprendizaje hacia la recuperación.

7.- Terminación: Una vez que los cambios se mantienen a lo largo del tiempo, los disparadores y conductas de búsqueda, así como los deseos de consumo, dejan de poseer la fuerza que tenían en un inicio para el adicto. Estos disparadores se hacen menos intensos progresivamente hasta que cesan. Sin embargo, la tendencia a la recaída sigue existiendo, por lo que la recuperación en el adicto es un proceso que dura de por vida.

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