La importancia del cambio de hábitos tras la adicción

Cuando una persona es adicta, todo gira en torno a su adicción. En el caso de la ludopatía, por ejemplo, el jugador ha tenido organizada su vida alrededor del juego, y pasaba gran parte de su tiempo jugando o preocupado por buscar dinero para jugar o para solucionar las consecuencias de este problema. Esta actitud le conduce a un aislamiento social y a un abandono de actividades o aficiones, además de a una pérdida de amistades, problemas laborales, familiares y económicos.

Cuando se abandona el juego, es preciso buscar e involucrarse en actividades alternativas que resulten satisfactorias para aprender a disfrutar del tiempo que antes le ocupaba el juego y así evitar el “aburrimiento” que ha sido propuesto como un posible factor de riesgo o desencadenante en la ludopatía y puede ser favorecedor de una recaída (Blaszczynski et al., 1990) .

Todos tenemos sueños y proyectos, queremos mejorar y crecer como personas y profesionales, pero todo esto es imposible sin buenos hábitos. Los hábitos son tareas o comportamientos que repites diariamente de forma automática y que al final llegas a hacer sin esfuerzo. Sin estas rutinas y sin unos procesos que te mantengan enfocado y alineado con tus objetivos y valores, fallarás una y otra vez.

Existen cinco pasos para ayudar a lograr ese cambio de hábitos:

1. EMPEZAR POCO A POCO: ESTABLECER METAS ESPECÍFICAS. Lo mejor es empezar con uno o dos hábitos a la vez y, cuando los tengas consolidados, pasar a los siguientes. Ponte día y hora para empezar a comenzar con ese nuevo hábito.

2. FUERA EXCUSAS: DEFINIR UN PLAN. Cuando se trata de cambiar hábitos, vas a tener que estar en continua lucha, ya que tu cerebro tenderá siempre a volver a sus antiguas costumbres. Seguramente aparecerán excusas y obstáculos, así que si los piensas y preparas de antemano, minimizarás el riesgo de fallar.

3. PONERSE RECORDATORIOS Y AVISOS: De nada sirve escribir nuestro nuevo propósito, ponerlo en nuestro panel de visión, si luego en el día a día no nos acordamos de hacerlo. Ponerse alarmas y avisos es una de las claves para crear nuevos hábitos.

4. CONTROLAR Y ANALIZAR EL PROGRESO: Puede ser de ayuda anotar cada noche tanto si has cumplido los hábitos cómo si no. Y revisarlo de forma semanal.

5. CELEBRAR LOS LOGROS: Valora los días que lo has hecho bien, eso te dará ánimos para continuar. Si has fallado en algún momento, aprende de ese error y haz que no vuelva a suceder, pero sigue con el hábito.

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