¿Existe la adicción al móvil?

Hoy en día, el móvil nos permite acceder a multitud de opciones de ocio, información, contactos, compras… y todo con la facilidad de una pantalla que llevamos encima las 24 horas del día.

La adicción al móvil no está reconocida como enfermedad o trastorno tal y como sí se ha hecho recientemente con el trastorno por juego de azar. Sin embargo, encontramos muchos casos de personas que muestran graves problemas a la hora de hacer un uso adecuado de sus teléfonos móviles.

En los últimos años, se ha acuñado el término de “nomofobia” (no-mobile-phone phobia) para definir el miedo irracional a salir de casa sin el teléfono móvil. Se puede llegar a dar el caso de que esta situación llegue a crear problemas físicos y psicológicos como ansiedad, palpitaciones y sudores cuando la persona olvida el teléfono en casa, si se queda sin batería o si está en un lugar sin cobertura.

Quizás, lo que más nos preocupa en este sentido sea el uso de estas tecnologías por parte de las nuevas generaciones. Internet y las redes sociales se han convertido en un nuevo medio de comunicación para muchos de nosotros, pero son los adolescentes aquellos que muestran una mayor predisposición ante los problemas que estas herramientas pueden generar. La adolescencia es una etapa de cambios, de dudas, de sentimientos de encontrarse perdido… en la que chicos y chicas necesitan de la aprobación de su entorno para sentirse bien consigo mismos y desarrollar un sentido de pertenencia al grupo. En este sentido, las redes sociales ofrecen un marco inigualable, ya que facilitan esa sensación de estar conectado con los demás de forma continua, a pesar de los problemas que esto pueda conllevar en ciertos momentos.

Además, la publicidad está especialmente dirigida a este sector vulnerable de la población. Las grandes empresas de telefonía presentan sus dispositivos como un medio con el que ganar independencia y libertad, que permite sentirse integrado en el grupo.

Los adolescentes pueden comenzar a evaluarse a sí mismos tras la comparación con los demás, por lo que su autoestima (tan frágil en esta etapa) puede verse afectada cuando no perciben esta aceptación mediante “likes” o comentarios en sus redes y fotografías. En un artículo anterior de nuestra web hablamos también acerca del ciberbullying y sus efectos en los menores afectados, cuando el acoso escolar sale de las aulas y persigue a los niños afectados las 24 horas del día.

Pero no sólo el grupo de adolescentes se ve influido por esta situación. Francisca López Torrecillas, experta en adicciones de la Universidad de Granada, cifra en 8% el porcentaje de universitarios españoles que sufre ‘nomofobia’.

España es uno de los países que cuenta con mayor número de dispositivos tecnológicos conectados a Internet. Recientes estudios indican que, de media, podemos llegar a pasar unas tres horas diarias con el móvil o la tablet. Entre los jóvenes menores de 25 años, esta dedicación puede subir hasta cuatro horas y media al día. Estos datos fueron recogidos en 2015 por un estudio denominado Connected Life (de la consultora TNS) a partir de entrevistas a 60.500 internautas procedentes de 50 países distintos.

Algunos de los síntomas que pueden indicar un uso abusivo del móvil son los siguientes:

– Aislamiento social.
– Irascibilidad y cambios en el estado de ánimo.
– Problemas de sueño.
– Dejar de lado actividades satisfactorias, por dedicar casi todo nuestro tiempo al móvil.
– Dificultades académicas y laborales.
– Problemas de comunicación.
– Problemas familiares.
– Mentiras.

Si tienes problemas de este tipo o conoces a alguien en esta situación, no dudes en contactar con nosotros.

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