Cuáles son los síntomas de la “adicción al trabajo”

En un post anterior publicado en nuestro blog hablamos acerca de la adicción al trabajo. En el artículo de hoy, vamos a profundizar más en esta cuestión y a plantear cuáles son los síntomas principales que presentaría una persona con este problema. Si bien es cierto que la adicción al trabajo no está considera oficialmente como un trastorno mental, hay ciertas claves que nos pueden hacer comprender cómo, en ciertos casos, traspasamos la línea entre una actividad laboral normal y una actividad laboral con la que perdemos calidad de vida, pues todo empieza a girar en torno a esta cuestión, observándose síntomas de dependencia y pérdida de control, característicos de las adicciones conductuales.

Estas son algunas de las principales señales de alarma en relación con la dependencia al trabajo:

1. Ocupación continua: Necesidad de estar ocupados de forma continua para evitar la sensación de pérdida de tiempo; prisas y falta de descansos.

2. Necesidad de control: Necesidad de planear y organizar las tareas previstas para ganar sensación de control.

3. Se evita delegar: No se confía en otras personas que podrían suponer una ayuda a la hora de repartir el trabajo o las responsabilidades laborales.

4. Perfeccionismo: Excesivo nivel de autoexigencia y falta de aceptación de los errores, lo que produce una fuerte sensación de frustración ante los mismos.

5. Problemas en las relaciones personales: Se dejan de lado las relaciones personales y se descuida la vida familiar y social.

6. No disfrutan del ocio ni cuentan con tiempo libre: Todas las actividades fuera del entorno laboral se consideran una pérdida de tiempo.

7. Etapas de fuerte agotamiento: Debidas a la falta de descanso, tanto físico como intelectual.

8. Posibles problemas de memoria: Provocados por el agotamiento físico y mental al estar implicados en muchas cuestiones al mismo tiempo.

9. Irascibilidad: Poca paciencia y baja tolerancia a la frustración. Problemas de irritabilidad provocados también por la falta de sueño y el cansancio a nivel mental.

10. Problemas de autoestima: En ocasiones, esta forma de volcarse en el trabajo es síntoma de una baja autoestima que provoca la necesidad de conseguir logros en el ámbito laboral con el objetivo de mejorar la sensación de valía.

11. En ocasiones, el trabajo supone un refugio: Ante otros problemas vitales a los que la persona no sabe hacer frente, se encuentra en el trabajo una vía de escape para evadirse por no saber afrontar de forma adecuada estas situaciones.

12. Se descuida la salud: Posibles problemas físicos acrecentados por el descuido de las necesidades personales de salud (problemas de peso, dificultades para dormir, hipertensión, problemas cardíacos, etc.)

13. Frecuente abuso de drogas: Pueden consumirse sustancias o fármacos para combatir el cansancio o conciliar el sueño (ansiolíticos, exceso de cafeína, alcohol o cocaína).

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