Consecuencias económicas de la adicción al juego o ludopatía

Las personas que abusan del juego se ven afectadas por una serie de problemas que progresivamente se van extendiendo a las distintas áreas de sus vidas.

Una de las consecuencias más importantes, la que suele hacer saltar las alarmas a nivel familiar, es la grave situación económica que se crea a raíz de las pérdidas provocadas por jugar cantidades crecientes de dinero de forma progresiva. La economía familiar se ve muy resentida y la familia empieza a detectar la necesidad de buscar ayuda para solucionar este problema.

Cuando el juego está fuera de control, el adicto puede perder dinero mucho más rápido de lo que lo gana. La situación económica se vuelve muy apurada y las deudas contraídas muy cuantiosas. La mayoría de los problemas financieros que aparecen en una familia donde se encuentre un jugador patológico están relacionados directamente con el juego.

El jugador suele apartar lo justo de lo que ingresa para el mantenimiento familiar y de la casa, y el resto lo  reserva para juego. En ocasiones, hasta se dejan de lado estas necesidades básicas. Nos encontramos con muchos casos de pacientes que han dejado de pagar la hipoteca o las facturas de la casa, dedicando ese dinero a jugar y teniendo que pedir, por tanto, dinero prestado a familiares o amigos, empeñando joyas, solicitando préstamos bancarios o créditos rápidos con altos intereses. De este modo, se entra en un círculo vicioso, ya que se vuelve muy complicado poder hacer frente a todas las deudas generadas. Esta espiral genera un estado de desesperanza que lleva a vender propiedades, engañar para conseguir dinero prestado o cometer delitos.

Los jugadores no suelen ser conscientes de las graves pérdidas económicas que les provoca el juego hasta que no están inmersos en el problema. Suelen tener en mente la idea ilusoria de que serán capaces de recuperar lo perdido y esta obsesión comienza a convertirse en muchos casos en el principal motivo que les lleva a jugar: tener un golpe de suerte con el que pagar las deudas y comenzar de nuevo desde cero. Sin embargo, cuando el jugador hace cuentas de lo que tiene previsto gastar nunca cumple su propósito y, lo que pretendía “invertir” en un plazo determinado, suele gastarlo en una sola sesión de juego.

Si bien es cierto que las consecuencias económicas de la ludopatía son una cuestión relevante de esta patología, no debemos obviar las graves huellas generadas también en la relación familiar, la comunicación y el bienestar psicológico y social del paciente. En AGRAJER, ofrecemos tratamiento para rehabilitar todas estas áreas afectadas.

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