Carta de una psicóloga en prácticas

Hola a todas y todos.

Me llamo Ana Eugenia Castañeda y durante los últimos meses he realizado en Agrajer mi periodo de prácticas como psicóloga.

Siempre he creído que ser psicóloga es una de las profesiones más difíciles pero a la vez bonitas y satisfactorias que podría desempeñar. Sin duda, tras estas semanas en Agrajer puedo confirmarlo.

Si tuviera que definir con una sola palabra por qué escogí esta plaza para mis prácticas sería “curiosidad”. Mi conocimiento sobre la adicción al juego era nulo dado que en la carrera prima la enseñanza de otro tipo de adicciones socialmente más “estandarizadas”.

Recuerdo mi primer día en la asociación como uno de los más impactantes de mi vida. Por un lado, empecé a ver cómo el juego puede afectar la vida tanto del jugador como de aquellos que le rodean, y a vislumbrar el alcance que esta adicción puede llegar a tener. Por otro, quedé realmente impresionada porque por primera vez vi a una psicóloga, en este caso a Marta, en una sesión con un paciente.

Estas prácticas no sólo me han aportado como profesional un conocimiento mucho más profundo sobre qué es la adicción al juego, su tratamiento y rehabilitación, sino que me han aportado mucho a nivel personal: he sentido que aprendía a la vez que los jugadores y familiares nuevas técnicas que usar conmigo misma o en mi vida y he visto trabajar a una gran profesional como es Marta.

Además de esto, me he sentido en familia. Desde el principio, se puede percibir el ambiente de confianza, apoyo y solidaridad que impregnan esta asociación, y ciertamente me he sentido acogida y una más.

Todo ha sido posible por quienes conformáis AGRAJER:

A los usuarios, que habéis permitido que esté con vosotros en las sesiones, grupos y talleres. Admiro vuestra valentía, pues no debe ser fácil hablar de temas tan difíciles delante de una desconocida. Me llevo una lección de cada rato que he pasado escuchándoos trabajar en vuestro tratamiento con Marta, de cada historia, de cada anécdota. Es un conocimiento impagable porque no es imposible aprenderlo en los libros, e irrepetible, porque cada uno sois únicos.

A Paloma y Natalia, por siempre ser tan amables conmigo, mostrarme la relevancia de la figura del trabajador social en el tratamiento e incluirme en todas las reuniones, siempre con una sonrisa.

A todos los terapeutas, porque me habéis enseñado muchísimo. Sois un ejemplo de superación y altruismo. El trabajo que hacéis de forma desinteresada es maravilloso, así como vuestra capacidad de ayuda a los demás; he comprobado cómo sois una pieza fundamental en el tratamiento. Gracias por haberme hecho sentir una más de vosotros.

A Marta, por haber sido la principal responsable de mi aprendizaje. Gracias, aunque me repita, por hacerme partícipe de tu día a día como psicóloga. Por integrarme en todo momento e intentar que viera la mayor cantidad de áreas dentro de la asociación y tu trabajo. Por enseñarme técnicas y herramientas, por los momentos de intercambio de conocimientos u opiniones sobre enfoques, teorías o cualquier tema sobre psicología. Ha sido un privilegio ver cómo trabajas con los usuarios y cómo, junto a ellos, conseguís progresos en un proceso tan difícil como es la rehabilitación de una adicción.

Este tiempo en Agrajer ha sido una experiencia única, tan bonita como provechosa. Gracias de nuevo por haberlo hecho posible.

Después de conocer Agrajer y la labor que realizan, animo a cualquier persona que crea que pueda tener una adicción no tóxica como al juego, videojuegos, compras… a que dé el paso e inicie su tratamiento. Aquí no sólo encontrarás unas profesionales que te ayudarán, sino la comprensión, apoyo y solidaridad de personas como tú que han vivido o están viviendo la misma experiencia. La rehabilitación es un proceso difícil, pero merece la pena.

Gracias por esta magnífica experiencia y por vuestra labor.
Un abrazo y hasta pronto, Agrajer.
Eugenia Castañeda.

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